Novena al Beato Pier Giorgio Frassati

“Yo quisiera que nos jurásemos un pacto que no conoce confines terrenos ni límites temporales: la unión en la oración” (carta a Isidoro Bonini, 15-01-1925)

Primer día

Jesús dice: “Bienaventurados los que tienen alma de pobres porque de ellos es el reino de los cielos”.

PIER GIORGIO responde: La fe que me fue dada en el Bautismo claramente me sugiere: “de ti mismo no harás nada, pero si tienes a Dios como centro de todas tus acciones, entonces alcanzarás la meta.”

Rezamos: Beato Pier Giorgio, enséñame la verdadera pobreza de espíritu. Ayúdame a entender que Dios me cuida, y que Él me pide que cuide a los otros, especialmente a los carenciados. Guíame para hacer elecciones en mi vida que demuestren una preferencia de servir a Dios y al prójimo, en lugar de acumular riquezas y ventajas sociales en mi propio beneficio. Dame un amor especial por los pobres y los enfermos.

Beato Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que ama a los pobres, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Segundo día

JESÚS dice: “Bienaventurados los que lloran porque serán consolados”

PIER GIORGIO responde: Para que nuestra vida sea cristiana, tiene que haber un constante renunciamiento, un continuo sacrificio. Pero esto no es difícil, si uno piensa qué son estos años pasados con dolor, comparados con la eterna felicidad donde la alegría no tendrá medida ni final, y donde tendremos una paz inimaginable.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, enséñame que también debo ser capaz de llorar para ser capaz de ser consolado. Muéstrame cómo enfrentar la pena, y a no evitarla o pretender que no existe. Ayúdame a ingresar en cualquier dolor presente, para que mi alma pueda vaciarse y se llene con la paz de Dios.

Beato Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es quien nos consuela, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Tercer día

JESÚS dice: “Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra”.

PIER GIORGIO responde: Con la violencia siembras odio y cosechas sus malos frutos. Con la caridad, siembras paz entre los hombres, no la paz que el mundo ofrece, sino la verdadera paz que solamente la fe en Jesucristo puede darnos hermanándonos los unos con los otros.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, guíame para reclamar mi honrada herencia como un hijo de Dios y de su Reino. Muéstrame, con tu propio ejemplo, cómo contener la furia, y a ser paciente en mi trato con los otros. Ayúdame a comunicar la paz de Cristo hablando con palabras de paz y viviendo una vida de paz.

Beato Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es manso y humilde de corazón, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Cuarto día

JESÚS dice: “Bienaventurados los que sufren hambre y sed de justicia porque serán saciados”.

PIER GIORGIO responde: ¡Qué bienestar es la buena salud como la que tenemos! Pero nuestro deber es poner nuestra salud al servicio de aquellos que no la tienen. Actuar en contrario sería traicionar un don de Dios.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, guíame para buscar y desear la justicia de Dios, su plan para mi vida y para la salvación del mundo. Muéstrame el camino del abandono de modo que no pueda desear nada más que estar al servicio de Dios y de su Reino. Guíame hacia la mesa del amor, donde seré satisfecho.

Beato Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es santo y justo, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Quinto día

JESÚS dice: “Bienaventurados los misericordiosos, porque recibirán misericordia”.

PIER GIORGIO responde: San Pablo dice que “la caridad de Cristo nos apremia”. Sin esta llama, que debería hacer generosa nuestra personalidad poco a poco, y arder sólo por los sufrimientos de otras personas, no seríamos cristianos, y mucho menos católicos.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, enséñame por tu ejemplo de misericordia a abrir mi corazón más ampliamente a aquellos que lo necesitan, especialmente los pobres y los enfermos. Guíame a extender esa misericordia tanto a amigos como a extraños, a aquellos que me aman y aquellos que no lo hacen. Ayúdame a reflejar la propia misericordia de Dios, especialmente con palabras y gestos de perdón.


Beato Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es la plenitud de Gracia y misericordioso y justo, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Sexto día

JESÚS dice: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios”.

PIER GIORGIO responde: Les pido que recen un poco por mí, para que Dios pueda darme una férrea voluntad que no se doble y no falle a sus planes.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, guíame en el camino de la pureza, porque sólo los que están limpios de corazón pueden contemplar el rostro de Dios. Ayúdame a ser leal a la alianza que hice con Dios en el Bautismo, que siempre sea fiel a su voluntad y que asimismo le ofrezca una fe sincera. Muéstrame con tu vida cómo ser coherente y completamente dedicado a proclamar el reino de Dios acá en la tierra.

Bienaventurado Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es puro amor y gloria, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Séptimo día

JESÚS dice: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”.

PIER GIORGIO responde: Les ofrezco mis mejores deseos, o, mejor aún, sólo un deseo, pero el único deseo que un verdadero amigo puede expresar a un querido amigo: ¡que la paz del Señor sea contigo siempre! Porque si posees la paz todos los días, serás verdaderamente rico.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, no obstante tu lucha diaria, encontraste la paz acogiendo tu propia vocación en el trabajo, el estudio y en el juego, orando solo y con otros, en silencio y cantando, riendo o hablando seriamente con amigos. Guíame hacia esa paz interior que me permitirá compartir la paz con otros.

Bienaventurado Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es nuestra paz, gloria, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Octavo día

JESÚS dice: “Bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia, porque a ellos pertenece el reino de Dios”.

PIER GIORGIO responde: Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin una firme batalla en busca de la verdad, no es vivir, sino sólo durar.

Rezamos: Beato Pier Giorgio, enséñame a callar frente a la humillación personal y la crítica injusta. Pero guíame a tener coraje como tú para ubicarme con firmeza del lado de la verdad de Dios. Ayúdame a ser sincero con Él, en todas las cosas, para que su voluntad pueda realizarse en y durante toda mi vida. Muéstrame cómo perseverar en la lucha por conseguir las cosas santas y honorables.

Bienaventurado Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que es la fuente de gracia y verdad, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).

Noveno día

JESÚS dice: “Bienaventurados ustedes cuando sean insultados y perseguidos en toda forma a causa de Mi. Alégrense y regocíjense entonces, porque la recompensa será grandiosa en el cielo”.

PIER GIORGIO responde: Nosotros que por la Gracia de Dios somos católicos debemos fortalecernos para la batalla que sin duda tendremos que llevar adelante para cumplir nuestra vocación y dar a nuestra patria, en un futuro no muy distante, días más felices y una sociedad moralmente más sana. Pero para lograrlo necesitamos rezar constantemente para obtener de Dios esa gracia sin la cual todos nuestros poderes son inútiles.

Rezamos: Bienaventurado Pier Giorgio, muéstrame como soportar todos la maldad pacientemente. Ayúdame a aceptar los sufrimientos que otros me infrinjan a causa de mi deseo de ser fiel a Jesús.

Bienaventurado Pier Giorgio, pido tu intercesión para obtener de Dios, que protege a los inocentes, todas las gracias necesarias para mi bienestar personal y comunitario. Me dirijo confiado a ti para que me ayudes con mi necesidad actual: (mencionar el pedido).